jueves, 28 de mayo de 2009

En el cine negro americano clásico americano...

He intentado dar el salto al audiovisual. He dirigido uno de mis guiones. ¡Cómo si yo pudiera dirigir algo y cómo si eso que he escrito se pudiese llamar un guión! Necesidades expresivas me consumen...

miércoles, 27 de mayo de 2009

McGuffin e infoentretenimiento

En las películas de cine negro clásicas... quiero decir, en una película de cine negro que vi hace poco, uno de los personajes demandaba del otro lo siguiente: "Dime algo que no sepa".

Dime algo que no sepa. Que no sepa, dime algo. Que no algo dime sepa. Sepa que no dime algo. Que venga Noam, por favor...

De todas las cosas que puedes decir por tu boquita, dime una que YO no sepa.

Para eso tienes que saber algo que yo no sepa y saber que yo no lo sé.

Hay cosas que sé que no sé. Pero hay otras que no sé y creo saber (aplíquese aqui la ironía de Sócrates). Y también hay otras que sé y no creo saber (utilicen, por favor, al modo bricoleur, la mayeútica).

Pero, además, en esa frase de cine negro, el que pregunta no sólo quiere saber algo que no sepa sino algo que le sirva. Por ejemplo, imaginemos que el detective edípico que busca la solución al asesinato pregunta donde vive el testigo que vio el asesinato. Y lo hace así:

- ¿Dónde vive ese tipo?
- En su casa
- Dime algo que no sepa
- Los dictadores fascistas suelen tener un solo testículo...

Vale, es algo que el interrogador puede no saber pero no le sirve de nada en ese momento... aparentemente.

En este estercolero de información en el que vivimos, lo más complicado es saber qué se busca, por qué y dónde encontrarlo.

¿Hay algún sitio donde te proporcionen respuestas que no sepas y que te sirvan?

Antes de eso... ¿Hay algún sitio donde te enseñen a preguntar?

Después está la cuestión existencial, la pregunta de las preguntas. ¿Para qué hacer preguntas?

En la película "La aventura" de Antonioni, la protagonista se pierde en una isla durante unas vacaciones. La pregunta que se hacen los personajes y, de paso, el espectador, es dónde está Anna. La narración no nos devuelve esa respuesta sino que nos implica en otras preguntas utilizando como combustible la curiosidad sobre el paradero de Anna. Anna es el McGuffin de la historia. La película es lo QUE pasa MIENTRAS se busca a Anna (en paralelo con eso que decía Lennon de que la vida es lo que pasa mientras haces planes, "Life is what happens to you while you're busy making other plans").

Truffaut publicó una entrevista con Hitchcock. En ella le preguntó por el término McGuffin, que el director británico popularizó. Cito a continuación la respuesta de Hitchcock:

"Podría tratarse de un nombre escocés sacado de una conversación entre dos individuos que viajan en un tren. Uno le pregunta al otro ´¿Qué lleva en ese paquete?´. Y el otro contesta, `Oh, es un McGuffin´. `¿Y eso qué es?´. El otro responde: `Es una aparato para atrapar leones en los Highlands escoceses. Su interlocutor replica: `Pero no hay leones en los Highlands escoceses´. Y el otro responde: `Entonces tampoco existe el McGuffin´.

Esta anécdota es análoga a que el espectador pregunte al final de la película qué pasa con el McGuffin y el director de la narración le responda: "¿Y eso a ti qué te importa? Métete en tus asuntos, ocúpate de la trama y déjame a mí que utilice los trucos necesarios para moverla".

Hichcock decía que en las historias de espías el McGuffin es el documento, mientras que en las historias de rateros es el collar. Antonioni es más existencial. En "La Aventura" el McGuffin es Anna. Antonioni utiliza una desaparición (ausencia del signo) en el escenario (como la de un mago) para contar su teoría sobre las relaciones humanas en una sociedad postmoderna, que a unos parecerá una paja mental y a otros una genialidad.

Los teóricos de los efectos mediáticos constituyeron un paradigma de efectos fuertes a través de las gratificaciones y los usos. La gente veía la tele porque extraía usos determinados de ella, que podían o no tener relación con la intención de los productores.

El infoentretenimiento emplea también el McGuffin de la emoción. La infosátira el del humor. En teoría, el humor puede parecer un McGuffin de mayor calidad, puesto que también esconde entre las palabras un significado oculto que al final se desvela. La emoción suele ser más refleja y está más asociada por el espectador con la explotación, mientras que el humor parece algo más artesanal y más inteligente. Pero el humor también se produce de forma fordista en las sitcoms. Los guionistas conocen los trucos para hacer que el espectador siga el truco y pregunte por la desaparición, por la ausencia o por la aparición absurda de algún elemento, en definitiva, por algo que no encaja en el paisaje habitual y que puede defraudar las expectativas, en el sentido positivo. Puede que detrás del truco no haya nada, sea puro ilusionismo artesanal. O puede que detrás encontremos algo que nos sirva. De cualquier modo, está el uso del entretenimiento o matar el tiempo, la diversión o la desviación del camino prefijado. Eso, en sí mismo, es una gratificación. Puede que el infoentretenimiento te diga algo que no sepas o que sólo te divierta. Puede que emplee la ironía para hacerte reconocer que eres un ignorante o la dialéctica para hacer emerger de ti cosas que creías olvidadas.
También puede explotarte, confirmando creencias que desincentivan tu participación en lo público.

Nadie ha tratado aún el cinismo como un triple sistema de respuesta, como otra emoción cualquiera con aspectos cognitivos, fisiológicos y motores. ¿Se puede asimilar a la indefensión aprendida?

viernes, 22 de mayo de 2009

Piratería en los mares del Imperio

He dejado unos links ahí abajo sobre cómo se está desarrollando la lucha por la propiedad intangible.

Tenemos, por un lado, al Imperio Neoliberal que saquea el acervo cultural del planeta y lo manufactura con su sello para almacenarlo en sus galeones y distribuirlo por el mundo. Barcos piratas españoles, chinos, brasileños y rusos intentan compensar la hegemonía, pero el Imperio defiende sus tesoros y comienza a apretar las tuercas a los países que permiten la piratería. Los okupas de la red se instalan en las propiedades del Imperio y se niegan a devolverlas. El Imperio piensa en decretar una pandemia, nivel 5, y poner en cuarentena a los paises infectados.

Por otro lado, en España, han apresado a uno de los más inteligentes piratas, Pablo Soto, y ahora le juzgan e intentan cortarle la cabeza y exponerla en el Palo Mayor de su buque insignia. Soto es un ejemplo de audacia e innovación, algo de lo que carece este país. Sin embargo, va a ser escarmentado para gloria de los terratenientes de la cultura y el conocimiento. El Gobierno dice que quiere cambiar de modelo productivo, pero resulta difícil creerlo si se penaliza la innovación y se la etiqueta como robo. España seguirá siendo un país de albañiles y camareros porque así los latifundios del conocimiento serán preservados. Para ello, el Gobierno ha instituido a Sinde como inquisidora mayor. Ahora hace falta que cree una nueva Guardia Civil, con bigotes cibernéticos y motados a lomos de pulpos electrónicos cuyos tentáculos lleguen al último extremo de la red.

Suecia claudica. Desde que la ley que impide el uso del P2P ha entrado en vigor, el uso de internet ha caído en una tercera parte. Pero la Ley Seca no es la solución sino un incentivo más para el auge de los piratas y el tráfico del conocimiento libre.

Público.es - "No han demostrado que Soto viole los derechos de autor"

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Público.es - "La piratería online en España alcanza niveles de epidemia"

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Público.es - González-Sinde: "Es 'asustante' que los libros circulen libremente por la Red"

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Público.es - La SGAE usa a Industria para sus demandas

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jueves, 21 de mayo de 2009

¿Milagro económico?

No he terminado de entender la política de Zapatero. Ha tenido una oportunidad única de cambiar el modelo productivo y diferenciarse realmente de la derecha. Mi sensación es que ha estado especulando, pero no con el capital económico, sino con el simbólico, con el carisma que le otorgaron las urnas. Lo ha ido estirando hasta que ha estallado con la burbuja inmobiliaria. Ahora, en mitad de la tormenta, quiere diferenciarse del PP. Pero me temo que ya es tarde.

Las clases trabajadoras querían un cambio pero esto ha sido de nuevo una desilusión para muchos. De hecho, la gente no sabe qué votar. Y ya sabemos que la desafección siempre beneficia a la derecha, que tiene un suelo muy amplio. Zapatero no ha apostado por nada. En realidad, ha jugado con un discurso incierto, de derechas e izquierdas, en un intento de ir ganando las elecciones conforme surgieran y suponiendo que el PP se hundía solo.

¡Con la paupérrima opción que ofrecen los del PP y que Zapatero no haya podido gestionar esa ventaja! Una pena. Mucha gente va a terminar pensando que existió un ”milagro económico” y que el PSOE se lo cargó, cuando en realidad lo que hizo Aznar fue vender nuestro patrimonio público y permitir la especulación, y ZP sólo asintió cuando le tocó el turno. ¿Qué se le puede pedir al PP y su herencia franquista? Sin embargo, la gente confiaba en una alternativa que no ha existido.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Ten seconds to hell

Esta mañana me he despertado pensando en la película que vi ayer, "Ten seconds to hell". Trata de la reconstrucción de Alemania después de la guerra. Todo es una fábula que conduce la tesis oficial de los vencedores. Tras la derrota nazi, había que expurgar a la sociedad alemana del nazismo en las instituciones, tal y como otra película, "Taking sides" propone. La diferencia entre las dos radica en que esta última va a un caso concreto que existió, el director de orquesta Furtwangler, mientras que la primera habla de la redención de gente ordinaria a través de una metáfora.

A pesar de que los aliados ganaron la guerra, aún quedaban bombas que desactivar en Berlín. De la misma forma que debía limpiarse la sociedad de los restos del nazismo. Un teniente británico da la oportunidad a unos prisioneros de guerra alemanes de reincorporarse a la vida civil a través de un trabajo difícil: la desactivación de bombas. Entre ellos, entre los seis, hacen un pacto. El que quede con vida tras tres meses en el trabajo se llevará un dinero que entre todos pondrán. Este dinero hace referencia al Plan Marshall, y sólo los que queden limpios de nazismo podrán hacer uso de él. En el grupo se crean dos facciones. Una es la Alemania de profesionales que sucumbió al nazismo pero que se siente arrepentida. La otra sigue manteniendo su orgullo nazi latente. Ambas son personificadas en dos soldados. Ambos luchan por el dinero y por la mujer, que es francesa. Todos van muriendo porque no son lo suficientemente puros para el proyecto americano o porque no tienen conciencia suficiente, son demasiado conformistas.

El que debe ser depurado (el malo) cuenta una historia sobre su tío Oscar, que evidentemente es Hitler. Su tío Oscar murió pero para él sus enseñanzas no se han perdido, siguen anidando en él. Al final, un duelo entre las dos maneras de concebir la nueva Alemania: la generosa y la codiciosa. El arquitecto (el bueno) se queda con todo el futuro, el dinero y la mujer después de demostrar que está dispuesto a sacrificarse por los demás.

El epílogo muestra a una Alemania que, después de haber desactivado sus "bombas del pasado", se dedica a construir un país nuevo y a prosperar dentro del milagro económico.

Años más tarde, casi 40, se hace en Alemania otra película sobre la posguerra: "RAF. Fracción del ejército Rojo". En ella se trata el tema de cómo muchos de esos nazis sí quedaron en las instituciones. Se pone en entredicho el milagro económico alemán y se revisa el papel de la Baader-Meinhof. El milagro económico para la izquierda se tradujo en la dictadura de las corporaciones, en una democracia corporativa.

martes, 12 de mayo de 2009

Cultura digital con flechas que te devuelven al pasado

La cultura digital es esa cultura en la que hay un botón para dar marcha atrás en el procesador de video digital o de escritura. El programa va registrando estados discretos cada cierto lapso de tiempo. Si algo que hemos hecho no nos gusta, podemos volver al estado anterior. La vida no va sólo hacia adelante. Hay bebidas que disminuyen el alcohol en sangre si es que antes has tomado alcohol, pastillas que quitan el dolor de cabeza si es que antes has contraído una migraña o píldoras que evitan un embarazo no deseado, si es que antes no utilizaste un método anticoncpetivo. La Iglesia no puede competir con su vieja tecnología del remordimiento y la penitencia. No es necesaria la penitencia si la vida puede recular. Ahora tendremos que recurrir a la ética.

lunes, 11 de mayo de 2009

El principio de la tranquilidad

Blaise Pascal y sus frasecitas me conmueven.

Tengo ganas de estar quieto cinco minutos y no puedo. Me cuesta bastante. No sé qué hacer. Tengo ganas de levantarme e irme. Tengo que escribir una ponencia. La tengo medio escrita pero terminarla me pone muy nervioso. Me levanto, doy una vuelta, pienso un bit y vuelvo a la silla. Leo un byte y me vuelvo a poner de pie. Así esto es una pequeña tortura. Recuerdo la frase de Pascal:

"La desgracia del género humano consiste en que el hombre es incapaz de quedarse quieto en una habitación".

Es curioso pero Pascal sólo habló de una habitación. Creo que el hombre también es incapaz de quedarse quieto en n habitaciones, siendo un n cualquier número entero positivo.

"Lo último que se sabe cuando se realiza un trabajo es por dónde empezar".

Es decir, que no podemos empezar nunca por el principio sino que buscamos ese principio y no lo conocemos hasta el final. Y entonces, cuando se lo contamos a otros, hacemos como si supiésemos el principio desde el principio.

Por favor, como ya sé que no voy a empezar por el principio, me voy a tranquilizar. Empiezo por cualquier sitio y poco a poco veré dónde está el principio.

martes, 5 de mayo de 2009

Fordismo católico y algo de gramática

¿Qué fabrica en serie la Iglesia?

Sistemas autorregulados en torno a la contricción o católicos.

Recuerdo que en los Maristas debíamos aprender de memoria el Catecismo, como si fuéramos esos talibanes que aparecen hoy en día en imágenes de la televisión, siendo ridiculizados por su forma mecánica de memoriazar el Corán.

Nosotros hacíamos lo mismo: examen de conciencia, dolor de los pecados, propósito de la enmienda, decir los pecados al confesor y cumplir la penitencia. Un protocolo creado por controladores de conciencia y prolongado en la mente de los aprendices del arrepentimiento.

La Iglesia aún no ha entrado en la época postfordista de la producción. Ni siquiera ha llegado a la época fordista. La Iglesia debería vender sus ejércitos de autómatas arrepentidos de aquello que aún no han realizado. Son estupendos trabajadores porque son flexibles y siempre tienen la culpa de todo.

Y ahora unas lecciones de gramática.

Antonio no murió, sino que ha muerto.
Felipe no murió, sino que ha muerto.

El pretérito perfecto compuesto resalta la proximidad del hablante respecto al hecho pasado. En mi caso, a diferencia de los hispano hablantes y los gallegos y asturianos, vivo en el presente perfecto o pretérito perfecto compuesto. El presente no existe y el pasado tampoco.

lunes, 4 de mayo de 2009

Manual de autoayuda para corporaciones I

Terapia racional-cognitiva de Ellis:

Warner Music ha denunciado a Sire Records por alojar en su web videosclips cuya propiedad intelectual asegura poseer Warner.

Sire Records es una empresa de Warner Music.

Por tanto: Warner Records se ha denunciado a sí misma.

Posible diagnóstico

Warner es una corporación psicótica y sufre paranoia. Warner está convencida que el resto de las compañías son tan ilegales e inmorales como ella misma.

Tratamiento recomendado

Si Warner quiere seguir siendo Warner, no hay tratamiento. Como alternativa, Warner puede renunciar a sus patentes intelectuales, despojarse de sus posesiones y ser libre.

domingo, 3 de mayo de 2009

Nacionalización de la banca

Si miráis en el margen, podréis ver la frase del día. Por si acaso leéis esto días después, os la muestro aquí: "El control privado del crédito es la moderna forma de esclavitud" (Upton Sinclair).

Me encantaría explorar la historia del crédito y relacionar el concepto de confianza en el mundo privado con el crédito a escala pública. Al fin y al cabo, éste último es una sistematización de algo con lo que todos tratamos en el día a día. Sin ciertos niveles de confianza, la vida sería impracticable. Y los economistas, a través del concepto de crédito, han querido jerarquizar esa confianza cuando ésta es producto de las relaciones cotidianas entre ciudadanos anónimos.

Lo que afirma Sinclair es que cuando la cotización del crédito queda en manos de particulares, se crean las condiciones básicas para que se ejerza el poder despótico, en mayor o menor grado. Es algo con lo que convivimos día a día sin que a nadie le parezca mal del todo. Puede incluso que nos quejemos más de los impuestos que del crédito de los bancos, que son las instituciones que gestionan el crédito.

Hemos asumido que la banca debe estar privatizada, aunque lo que la banca realice sea algo que nos concierne a todos y debiera ser público. De algún modo lo es. Los bancos resultan de una concesión de toda la sociedad a particulares para gestionar el crédito público o lo que es lo mismo, gestionar nuestra ceguera respecto al futuro. No podemos ver el futuro y necesitamos darle sentido. Para ello, inventamos la institución del crédito. Se trata de algo que nos pertenece como sociedad, pero que, como otra serie de instituciones, se encuentra monopolizado.

Ahora deberíamos tomarnos en serio la nacionalización de la banca. El crédito nos pertenece a todos y no puede convertirse en un instrumento para favorecer la explotación del hombre por el hombre.