lunes, 29 de junio de 2009

La televisión de la derecha

De vez en cuando hay que darse un paseo por los barrios de la derecha española; sólo por el placer de conocer a qué distancia se encuentran aún de una derecha democrática.
Para darse uno de esos paseos sólo tenéis que ver los dos canales que discuten sobre política (¿es que no hay ninguno de izquierdas que lo haga? ¿No hay dinero?). Esos dos canales son "Intereconomía" y "Veo".
En la misma noche, ayer, uno podía ver a Pío Moa, aficionado historiador conspiranoico, en Intereconomía y a Pérez Henares y Victoria Prego en Veo.
Pío Moa practica la psicología inversa. Según él, Franco era una víctima, un mesías, un redentor, etc., que se vio obligado por las circunstancias a tomar la decisión de eliminar o invisibilizar a la mitad de los españoles por su propio bien. Son tales las gansadas de este tío que uno piensa que no estaría mal verlo en "La noria", un programa a su altura. En vez de eso, se le puede ver en "La Noria" fascista de Intereconomía, diciendo sandeces. Creo que él sabe el nivel de payaso que ha alcanzado y lo explota en sus apariciones. Lo mejor fue cuando dijo que el PP se está orinando en la tumba de sus padres y abuelos al renegar del franquismo. Es decir, que Pío identifica al franquismo con el PP. Realmente clarificador. Gracias, Pío.
Después está Pérez Henares, que es el típico machista discursivo que no soporta que, según confiesa, le den lecciones antifranquistas. Las lecciones antifranquistas proceden de personas o periódicos que informan sobre la memoria histórica y creen que Franco debe ser expulsado, no de la historia (imposible), sino del panteón de la gloria en el que figuraba en las plazas y calles españolas.
Este Pérez Henares confunde el retirar condecoraciones con el hecho de borrar la historia. Pero, cuidado, no le demos lecciones antifranquistas que se indigna mucho.
"Veo" lleva adelante esa táctica copiada de la "Fox" de poner como representante de la izquierda a alguien poco televisivo y bastante educado. Enfrente colocan a un energúmeno que grita como macho ibérico y que dice verdades como puños. Al pobre periodista de "Público" lo interrumpen constantemente y él no dice nada. Mientras que Pérez Henares se cabrea mucho si alguien se pone a hablar cuando él está en posesión de la palabra. Él sí que tiene memoria histórica. Seguro que en su casa nunca le dejaban hablar.

jueves, 25 de junio de 2009

Esto no es la izquierda


Si de verdad sois de izquierdas, por favor, no votéis a la derecha, pero tampoco votéis al PSOE.
¿Por qué? Porque, simplemente, el PSOE no hace una política de izquierdas. Ayer pudieron votar con IU a favor de una ley para subir los impuestos de las rentas más altas y anular la disposición que permitía que gente como Cristiano Ronaldo (ese icono publicitario que representa la inversión española en I+D) deje de pagar un 24% de IRPF (lo mismo que aporta un mileurista) y el PSOE dio marcha atrás en el último momento.
Preferían el apoyo de CIU (la derecha nacionalista catalana) para aprobar el techo del presupuesto.
Como me decía Jimmy, en Inglaterra, un jugador de la Premier League paga un 50% en impuestos. ¿Cómo es posible que aquí sea sólo un 24%? Una ley de Aznar lo quiso así para atraer talentos extranjeros. ¿No sería mejor invertir dinero en Investigación para formar a tanta gente con talento que vive aquí? Es normal que esto lo haga la derecha, pero no es normal que el PSOE no intente anular esa ley. El PSOE es una derecha camuflada y adornada de progresía moral pero poco dispuesta a llevar a cabo una política económica de izquierdas. Aquí siempre sol, playa y paella. Para eso sí servimos.
¿Para cuándo una Ley Electoral que impida financiaciones privadas de partidos y condonaciones de deudas?

jueves, 11 de junio de 2009

El panificador. Teoría sobre el pan y la sangre

El señor Oriol se condujo de forma recta y ordenada a lo largo de toda su vida. Así es como se veía él dentro de su universo moral. Hijo de un empresario del pan, el señor Oriol continuó con el negocio familiar y lo amplió. Su panificadora era una de las más fuertes del sector. Este empresario no sabía quién era Darwin pero entendía en su cabeza que él mismo era una especie elegida por el entorno para llevar a cabo una labor épica, la de producir pan para sus conciudadanos a un precio competitivo.
Oriol era una máquina humana de reducir costes e incrementar beneficios. Y todo por el bien de la comunidad. Oriol estaba convencido de que gracias a él, muchas familias podían comer, porque él les facilitaba el trabajo.
Un día comenzaron a llegar inmigrantes de tierras lejanas. Oriol los había visto en la tele y poco más. Entendió de pronto que cualquier cosa que él pudiera ofrecerles siempre sería mejor que la miseria de sus países. Además, así contribuía a que sus paisanos pudieran tener un pan más barato, se decía Oriol. Él no era racista, tampoco estaba a favor de la esclavitud, no era xenófobo, aunque no tenía muy claro qué significaba esa palabra.
Oriol les dijo a sus nuevos trabajadores que el único deber que tenía con ellos era el de pagarles una cantidad con la condición de que negaran, si llegaba el caso ante un inspector, que estuvieran trabajando allí. Fran, uno de los bolivianos que entraba a trabajar, sabía que no podía reclamar nada porque había un ejército de parados ahí fuera, esperando, y él era un ilegal en este país.
Fran comenzó a trabajar manipulando una máquina de amasar. Un día, una bolsa de levadura cayó dentro de la máquina y como Fran sabía que la pagaría de su bolsillo si se quedaba ahí, intentó rescatarla. Pero la máquina le cortó un brazo y Fran se desmayó. Cuando despertó su cuerpo estaba envuelto en una alfombra de plástico, dentro de un contenedor. Notaba el miembro fantasma de su brazo, que ya no estaba allí y que sangraba profusamente, las gotas de sangre resbalando por el plástico como en una tarde de lluvia. El olor a podrido de la basura le recordó el basurero de su ciudad natal.
El señor Oriol y su contable se pusieron muy nerviosos al conocer la noticia de que Fran se había desilachado como un muñeco. El brazo de Fran estaba dentrro de la panificadora y esto significaba la parada inmediata de la producción para el día siguiente. Oriol pensó en el desastre que supondría un día en Gandía sin pan. Recordó aquello que le dijo su abuelo sobre la posible longitud de un día así. Él tenía un deber.
Limpiaron rápidamente la máquina de amasar y tiraron el brazo de Fran a la basura. En tiempo record, la panificadora estaba de nuevo en marcha. Es cierto que el pan del día siguiente sería un pan sangriento pero casi no se iba a notar, se dijo Oriol.
Oriol siguió pensando bajo la premisa de reprimir los hechos en el inconsciente de la panificadora. Realmente no había pasado nada. Animó a los demás trabajadores a seguir con la labor y les advirtió, de paso, sobre las negativas consecuencias de emborracharse y trabajar, como le había ocurrido a Fran. Por supuesto que Fran no estaba borracho pero Oriol no quería que los trabajadores se identificaran con él.
Después pensó en la situación ilegal de Fran. Fran no tenía papeles. Esto podría suponer una multa para la empresa por tenerlo trabajando. Oriol y su contable pensaron en llevar a Fran al hospital más cercano con un manual de instrucciones en su bolsillo delantero. En él se explicaba quién era Fran, qué le había ocurrido y cómo se podía solucionar el asunto. A Fran le dijeron que no hablase, que se comportara como si nada hubiera pasado.
Cuando le preguntaran por el brazo, Fran debía mostrar su sorpresa al descubrir que su brazo ya no estaba con él. El contable recordó en su mente la historia de Kaspar Hauser, un individuo misterioso que apareció en un bosque de la Selva Negra alemana a mediados del siglo XIX sin poder emitir una sola palabra. Así debería reaccionar Fran.
En el último momento, el contable de Oriol pensó que la cosa no iría a mayores si, en vez de llevar al hospital el cuerpo de Fran, llevaban sólo su brazo y dejaban el cuerpo desmayado en un contenedor. Adjuntarían al brazo las instrucciones de uso y lo dejarían depositado en la puerta de Urgencias. Parecía más lógico esconder el cuerpo y donar el brazo a la ciencia. Por eso, el contable no olvidó colocar entre los dedos del brazo de Fran un trozo de papel con un número de cuenta para ingresar el dinero a cambio de esa donación involuntaria.
Un médico encontró el brazo agarrado al pomo de la puerta del servicio de Urgencias del Hospital. Denunció el hecho a la policía. Interrogado el brazo, sólo pudo ofrecer un número de cuenta bancario. La policía buscaba el cuerpo perdido del brazo.
Al día siguiente, la panificadora pudo sacar su pan como lo hizo siempre durante ciento veintidós años. Todo el mundo pudo saborearlo esa mañana. Incluso uno de los médicos del hospital que, por casualidad, encontró restos de sangre en su tostada con aceite. Analizó la sustancia y fue corriendo a comentarlo en el hospital.
Siguieron la pista de la producción industrial de pan, hasta la fábrica de origen. Cuando llegaron a la panificadora, Oriol les dijo que era imposible que hubiera sangre en el pan, les respondió lo siguiente:
- ¿Es que creen quizás que mi máquina de amasar ha cortado un brazo a un boliviano que se llamaba Fran cuando este quería rescatar una bolsa de levadura porque si no tendría que pagarla de su bolsillo y que después yo mismo y mi contable hemos cogido el cuerpo, lo hemos envuelto en plástico y lo hemos arrojado a la basura para poder seguir con la producción de pan? Es absurdo pensar en esa secuencia de acontecimientos" (esta última expresión se la cedió su contable, que también hacía las veces de gabinete de prensa).
La policía encontró el cuerpo de Fran pero ya era demasiado tarde para unirlo a su brazo. Si hubieran conservado el cuerpo en hielo, pero ahora... ahora era imposible. El brazo de Fran yacía sólo en la habitación de un hospital de Valencia.
El testimonio del brazo fue escaso y no sirvíó para incriminar al panificador Oriol. Como todo el mundo sabe, un brazo no habla si no se le enseña. Aún así, Ana Rosa Quintana, una periodista de investigación profunda de la cadena Tele5, no se rindió e intentó averiguar la verdad entrevistando en directo al brazo de Fran.
El médico que había encontrado su pan ensangrentado estaba viendo la entrevista y pensó: "Lo peor de todo esto es que para el mundo el problema es que el cuerpo no pudo unirse al brazo y que hay un psicópata suelto en una panificadora. Nadie hablará de los miles de casos en los que los ilegales amasan pan con su sangre sin que se piense en ello como una cuestión política y no como un circo de Tele5".
Nota a pie de página:
Esta es una historia real ficticia. Cualquier parecido con hechos, personas o relaciones es mera coincidencia, pero coincidencia intencionada.
Por favor, la tesis está clara: el capitalismo debe cambiar mucho o desaparecer. Sus costes invisibles o externalidades, como dirían los economistas, son inabarcables. La explotación humana es sólo uno de esos costes, el más grave pero no el único. Si habéis visto la película "El lector" os acordaréis de por qué la funcionaria nazi actuó como lo hizo. Simplemente, cumplía órdenes. El panificador cumplía simplemente con su deber, el de producir pan para el día siguiente.

miércoles, 10 de junio de 2009

Biografía completa

¿Cómo expresar toda una vida en dos palabras? He encontrado una solución.

"Accidentalmente queriendo...".

Boa

Somos postmodernos y eso nos incapacita para saber si somos postmodernos. Todo es relativo.

Siguiente cuestión: la boa constrictor.

Imagina ahora que tienes una boa en tu casa, una boa constrictor. ¿Por qué se mete en la cama contigo? Tú crees que es porque tú la quieres y ella te quiere. Pero, ¿por qué cuando está contigo en la cama siempre se estira y se coloca junto a ti para medirse? Es seguro que te adora. Te comería muy a gusto y sólo está ensayando cuánto espacio necesita para ingerirte sin tener que vomitarte. ¿La estás viendo, a la boa constrictor? ¿Ves como se mete en la cama contigo y se sonríe? Tú la sonríes pero no entiendes esa manía suya de pegar su espalda contra la tuya y mirarte de arriba abajo. Si realmente quisiera engullirte ya lo hubiera hecho. Pero también piensas que, a lo mejor, todavía no es lo suficientemente grande para devorarte. Ella espera y tú también. Se te ocurre que la mejor forma de contraatacar es midiéndote con ella. Y lo haces. Ambos os sonreís porque os amáis. Ambos esperáis vuestro momento.

martes, 9 de junio de 2009

Los bancos y la muerte

¿Existe vida después de la muerte?

En circunstancias normales no, pero la cosa cambia si eres una entidad financiera. Entonces, no tienes que preocuparte por la muerte porque ahí estará el Estado para resucitarte. Justo ese Estado que los bancos quieren reducir a la mínima expresión cuando la economía se infla.

Cualquiera de nosotros podemos montar una empresa y vender... por ejemplo, poleas. Si el negocio va mal y no es competitivo, si nuestra empresa se endeuda en exceso, la bancarrota es el destino. Pero esto no ocurre con los bancos. Ellos venden y compran "dinero" y eso les habilita para vivir eternamente. Es su elixir de la eterna juventud.

Cuando un particular recibe una ayuda del Estado se le "subsidia", como si fuera una limosna. En vez de subsidiar a los bancos, el Estado emprende una "operación de rescate", que suena mucho más épico y parece borrar connotaciones negativas.

Los europeos han votado. Su designio: que gobiernen los que apoyan las políticas que benefician la lógica de la acumulación de capital. ¿Tan bien han propagado su doctrina que hasta la gente común vota para que la burbuja continúe?

lunes, 8 de junio de 2009

The man who lost his body

Sobre un documental que vi de Horizon (BBC):http://video.google.es/videoplay?docid=-3032994272684681390&ei=hO0sSpCeFZ-w2ALDvtWoCQ&q=horizon+bbc&hl=es

Conocía la propiocepción. Era un sentido que me llamaba la atención más que cualquier otro. Era el meta-sentido o tener sentido de que sentías. Es el monitor que los músicos tienen delante de sí para escuchar cómo va su música. En general, el feedback que permite alcanzar cualquier objetivo.

Ian, el protagonista de esta historia, consiguió andar a partir de su mirada. Algo milagroso. Para Ian, la sensación de su cuerpo era de ingravidez. Por eso fue contratado por la NASA para ayudar a los astronautas a moverse en el espacio sin sentir su cuerpo.

Ian had to by-pass his damaged nerves and he discovered that an option could be visualization of his movements, concentration of his mind in movements. It´s like any other try of improvement in your self-eficacy, trough the vision of your mind. It´s ingenious and practical.

Well, astronauts pray for some gravity, because they don´t feel their weighs. When they come back, they feel too heavy. Then its condition is like Ian´s one. Some ordinary staff turned out to be problems, like go to the loo. They use mirrors. Ian use his sense of temperature because he didn´t lose it.

Escena campestre y bocadillos de mierda

Ella le dijo a él, mientras le miraba atentamente a sus pupilas radiantes y extraía de la cesta de mimbre un hermoso cazamariposas que le había regalado su tío:

- Durante el siglo XX, en este país no llegamos a vivir nunca en democracia. Hubo dos períodos en los que el pueblo albergó ilusiones. La Segunda República no fue consentida por la oligarquía terrateniente de un país muy atrasado. Después vino el representante militar de esa oligarquía a establecer su trono cerca del altar. Cuando la gente ya creía que nos habíamos librado del autoritarismo de la Iglesia y de los patriotas fascistas, llegó, a finales de los ochenta, una nueva dictadura, la dictadura de las corporaciones y de las opciones bipartidistas. Y eso, con los residuos culturales de tantos años de dictadura nacional-católica. El mercado es una mano invisible que reparte bocadillos de mierda. Los panes de ese bocadillo son las promesas democráticas. La mierda huele peor que en Dinamarca porque en ella se pudren las promesas de salarios dignos, de vivienda asequible, de educación, información y expresión. Ya hemos alcanzado el siglo XXI. Se comienzan a escuchar los primeros bramidos contra la dictadura del mercado, de las audiencias, de los sondeos. Los poderosos intentan aplacar a la plebe con promesas de reforma de los mercados y lucha contra la especulación. Pero ellos han estado repartiendo bocadillos de mierda hasta ayer por la tarde, ¿cómo van a abandonar el negocio que les mantiene?¿cómo pueden "quitarse" de eso que les ha "colocado" en las últimas décadas?

domingo, 7 de junio de 2009

Sobre las Elecciones Europeas

Con menos del 50% de participación los partidos legitiman sus resultados. Increíble. Pronto llegaremos a los niveles universitarios, donde no vota más del 15%.



Más del 80% de los votos pertenecen a PP o PSOE.



Nadie sabe por qué vota la gente. Ayer me decían que querían castigar al PSOE. Pero no sabían qué significaba votar a cada cual.



Rajoy dice en su discurso dos cosas: han ganado las elecciones en buena lid y este resultado les permite exigir un cambio de política económica al Gobierno (más liberalización del mercado y vía libre al despido = ajustes estructurales).



En buena lid quiere decir sin utilizar malas artes. ¿Quién diría que lo del Falcon lo es? Ni mucho menos, Rajoy.

Un periodista en Cuatro se alegra del bipartidismo imperante y lo achaca, no al sistema, sino a los votantes. ¡Qué buen chiste! Este país de sol y playa, de camareros y albañiles, debería cambiar su política económica. El PP ofrece más de lo que ha provocado la crisis. El PSOE pone el piloto automático y su política económica no ha variado mucho la de su antecesor. ¿Por qué coño votamos a estos dos dinosaurios que no tienen nada nuevo que ofrecer?

¿Qué propongo? Mayor progresividad fiscal, una banca pública, aumentar el gasto social, una política de vivienda justa, freno total a la especulación y a la ayuda a los bancos que quiebran, educación laica y de calidad, desaparición de los privilegios de la iglesia católica, aumento del gasto en investigación... y más cosas que ninguno de estos dos partidos nos va a ofrecer nunca. Con esta gente en el poder, la cosa irá a peor y surgirá otra oleada de ultraderecha.

jueves, 4 de junio de 2009

¿Qué es un humano?

Los animales nacen, crecen, se reproducen y mueren.

Los humanos nacen, crecen, se reproducen y/o buscan metáforas y mueren

miércoles, 3 de junio de 2009

El debate y nuestro agotamiento

Apuntes sobre el debate político sobre las Elecciones Europeas.

Procedimiento:

Turnos rígidos. Imposibilidad de replicar. Mensajes que no se responden. En torno a la idea de imparcialidad, la moderadora funciona como un robot. Reparte el turno de forma prefijada sin permitir una dialéctica propia de un debate. Tampoco resume los temas para las audiencias.

Actores:

Jáuregui dice algo que es muy interesante: "esta es la primera crisis ausente de conflictividad". No es verdad. La gente del Betis está muy cabreada. En Italia es peor con el caso de Kaká. Puede que Berlusconi pierda las elecciones por venderlo.

Sobre la política social del PP, Luis de Grandes confirma, sin decirlo, que la política social del PP es ninguna política, es decir, confiar en la familia. Política económica del PP: ajustes estructurales del mercado laboral. Este tipo de expresiones sobran. Más que nada porque ya no significan nada.

Tremosa, el tipo de CIU: "el inmigrante por definición es aquel que está dispuesto a trabajar por menos dinero y sin condiciones sociales". ¿Por definición? ¡Toma ya esa! "Europa es un gigante económico y un enano político". Eso no lo había dicho aun nadie. Joder, estos tíos de Convergencia son como el PP pero en catalán.

Junquera, de ERC. Intentando abrir brecha con PP y PSOE, alternativa a ambos. Dice cosas interesantes: 9.000 millones CCM y no 400 para ley dependencia. Le falta oratoria, su tono es monocorde y cansino. No tiene fuerza. Tono de sacerdote.

Meyer, de IU. Plantea la cuestión de la reforma fiscal. Nadie responde. Al menos dice que PP y PSOE son lo mismo.

Lo más interesante:

Que la moderadora deja claro al final del debate que ni TVE ni la Asociación de la Prensa está de acuerdo con el formato dictado por los partidos a través de la Ley Electoral.

¡Estoy harto de que esta gentuza secuestre hasta el procedimiento del debate!

Una película de propiedad-ficción

Yo veo así nuestra historia reciente. Necesitamos memoria histórica.

En un extremo del escenario, los propietarios de los medios, los procesos y las relaciones de producción están pensando. En la otra parte del escenario, el resto de la sociedad no tiene tiempo para pensar porque lo único que poseen para intercambiar en el mercado es su fuerza de trabajo.

Desde un extremo del escenario, las rentas gritan a los asalariados: ¡Producid más, joder, tenemos que crecer más!

En la otra parte del escenario, los asalariados no hacen caso porque saben que el beneficio no irá para ellos.

Entonces, alguien entre los rentistas tiene una genial idea. Refiriéndose a los asalariados, dice a sus compañeros: "Hagamos de ellos propietarios de ficción. Ellos quieren ser como nosotros. Pues que crean que pueden serlo. Mientras lo crean, nos darán lo único que tienen: su trabajo. Con el tiempo, tendrán que devolver lo que han tomado".

Las rentas ponen en marcha un sistema de sirenas por toda la ciudad. Estas sirenas funcionan con dos combustibles: por una parte, se alimentan del bajo interés de la moneda única. Por la otra, recogen la respuesta emocional de una propaganda intensa sobre el supuesto beneficio de la gestión y la propiedad privada sobre la pública.

Algunos de los asalariados corren en tropel a hacerse con su parte del pastel, seducidos por la idea de ser como aquellos a los que critican. Otros se atan al palo mayor de la nao, pero ceden cuando la gran masa ha claudicado al paraíso delirante de la propiedad.

Durante diez años, los asalariados se miran en el espejo y se ven más altos, más atractivos, con más poder. Hasta que un día, la ficción estalla y el espejo les devuelve una terrible realidad: ellos nunca han tenido nada pero sí han contribuido a hacer que los rentistas sean más ricos. Han sido estafados. Han sido seducidos uno a uno, hasta formar una playa en la que el desembarco del capital ha sido suave y elegante.

Se podría decir que la burbuja no estalla. Asistimos a una voladura controlada en la que los cimientos del la torre subsisten hasta la puesta en marcha de la siguiente metanarrativa. Dicen que somos posmodernos, que ya no creemos en nada. Joder, ¿cómo llamamos entonces a nuestra fe en la narración sobre la democracia de los propietarios? Según esa narrativa, contada por primera vez por Thatcher hace 30 años, todos podemos ser ricos además de responsables únicos de nuestros destinos.

Esta es una narración que sólo tiene demiurgo si se considera a posteriori. Ningún rentista maquiavélico pensó esto, aunque Thatcher puso los cimientos para que la narración casi se contara sola. Como decía Aristóteles, creo (y si no fue su primo), una narración tiene que resultar probable al principio. Su final debe parecer necesario, no podría ser otro que el que es tras las premisas de entrada. Los que han contado la historia han convencido al auditorio de que no existía alternativa pero no han dicho que las premisas podrían haber sido otras.

martes, 2 de junio de 2009

Fundamentos de la risa

1. La risa es un medio de comunicación

2. La risa censura y refuerza.

3. La risa forma parte de la cultura.

4. La risa es una emoción.

5. Una emoción tiene componentes cognitivos, afectivos y motores.

6. Ahora viene el cuento.

Los hermanos Mantero decidieron continuar con el negocio de los coches que heredaron de su padre por una razón muy distinta a la de su padre: ellos querían reírse y no sabían cómo hacerlo.
Un día Alfonso, el mayor, tuvo una genial idea. Incumpliría una norma de prevención y dejaría los escaparates completamente limpios y sin distintivos con el fin de provocar estupendos trompazos de los clientes.
Los resultados fueron inmediatos. Al día siguiente, un individuo se rompió la ceja al intentar salir por lo que él creía que una puerta abierta.
Los hermanos Mantero se desternillaban de risa.
Preguntóles la víctima por qué se reían de su desgracia y Alfonso le respondió que la risa es parte de la cultura y en su cultura reírse de las cejas rotas por trompazos con lunas era algo aceptado.

Trotta Editorial - Tienda - El rey desnudo

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Recesión y desigualdad · ELPAÍS.com

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Adiós, clase media, adiós · ELPAÍS.com

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lunes, 1 de junio de 2009

Brotes verdes

No sé si conocéis una película titulada en español "Bienvenido Mr. Chance" (Being there, 1979).

Es grande la película y es, reconocido por el propio actor, la mejor interpretación de Peter Sellers.

En ella, un autista se perfila como el mejor candidato a presidente del país más poderoso del mundo.

Chance Gardener ha vivido toda su vida sin salir de la casa del hombre que lo adoptó de niño. Su pasión es la jardinería. Su vida se reduce a eso, a cuidar el jardín de la casa donde está acogido.

Un día, su protector muere y Chance tiene que salir al mundo.

Incapaz de ser cínico se convierte por azar en asesor del presidente de EEUU.

Todo el mundo aprecia a Chance porque sus mensajes pueden ser interpretados de mil maneras y cada cual lo hace según sus intereses, con lo que se hace popular.

En una escena de la película, el presidente le pregunta a Chance por la economía. El responde en términos de jardinería, literalmente. Sin embargo, el presidente cree estar ante un spin doctor que sabe cómo manejar al público. Al día siguiente, el presidente declara las mismas palabras en TV que anteriormente le contó Chance.

En este trailer que dejo a continuación aparece esta escena. Está en inglés. Pero viene a decir algo así como "Si las raíces se preservan todo ira bien en el jardín".



Cuando he oído en la prensa eso de los "brotes verdes" por parte de la Ministra de Economía, me ha parecido ciencia ficción o una de esas ocasiones en las que la realidad copia a la ficción. A la ficción más grotesca y ridícula que puede imaginarse.

Con "brotes verdes" todos estamos dispuestos a proyectar nuestras ansiedades en una frase que podría haber sido dicha por un jardinero autista. Sirve para todo y cada uno puede ver lo que quiera en ella. Es simple, popular y comprensible. ¿Ha visto Elena Salgado la película?

Inversion, especulacion...: Hipotecas: Lo que el banco no dice

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